El ‘desobediente’ francés que se rebela contra la extinción

Romain Lauféron. Tienda comprometida. Zorrozaure. Bilbao

Hijos de la Tierra

Romain Lauféron ha traído a Bizkaia el movimiento internacional contra la crisis climática Extinction Rebellion

Isabel Ibáñez

ISABEL IBÁÑEZ Martes, 14 enero 2020, 10:47
 Artículo de El Correo Digital

No es de los que creen que somos un cáncer para el planeta, de los que proclaman que lo mejor que le podría pasar a la Tierra es que nuestra especie se extinguiera. Más bien al contrario, su fe en el ser humano y la preocupación por haber traído tres hijos (8, 6 y 3 años) a este mundo, es lo que ha llevado a este ingeniero informático francés afincado en Bilbao (por amor a una vasca) a intentar tomar cartas en la crisis climática que sufrimos. La que en este mismo momento está provocando solo en Australia la muerte de miles de animales, son ya casi mil millones achicharrados o asfixiados por los fuegos que asolan el país –los más visibles koalas y canguros–, además de la treintena de personas fallecidas, la quema de masa forestal en una superficie equivalente a casi media España, el CO2 vertido a la atmósfera, las numerosas pérdidas económicas… Lo dice la comunidad científica internacional: detrás de esos fuegos está el calentamiento global provocado por la mano del hombre. Ahora los medios de comunicación hemos desviado la mirada hacia Australia, un país con un negacionista, Scott Morrison, al frente, aunque la deforestación prosiga sin tanta atención en Brasil, el deshielo siga avanzando en el Polo Norte y los gases de efecto invernadero continúen vertiéndose a la atmósfera…

Por todo esto Romain Lauféron (París, 1981) decidió que era hora de actuar. Conoce el funcionamiento de las ONG, entre otras es socio de Greenpeace, pero la situación apremiante que atraviesa el planeta y el coincidir durante una estancia en su ciudad natal, el pasado octubre, con una convocatoria del movimiento internacional Extinction Rebellion, que en solo un año se ha constituido como un sólido enemigo contra el cambio climático, le impulsaron a dar un paso más allá. Extinction Rebellion, que proclama la desobediencia civil a través de la acción no violenta, ha desembarcado en Bizkaia gracias a él. Fue en diciembre cuando convocó a través de su facebook la reunión constituyente, siguiendo los pasos de otras comunidades autónomas que ya han formalizado sus propios grupos.

Este movimiento nacido en Londres hace solo un año tiene ya miles de seguidores por todo el mundo. Solo en abril del año pasado, más de mil personas resultaron detenidas en su nombre en la capital inglesa, por protestar, por paralizar el tráfico en el centro de la ciudad con acampadas para reclamar a las autoridades británicas medidas drásticas para frenar el cambio climático. Porque, dice Romain, al igual que proclama Extinction Rebellion, «es hora de actuar, se acabaron los debates, las reuniones en las que lo único que se decide es cuándo será la siguiente reunión». Pese a que alguno pueda acabar en comisaría por unas horas. Pero, tranquilícense, cada viernes arrestan a Jane Fonda por manifestarse contra la crisis climática en la escalinata del Capitolio estadounidense en Washington, una protesta a la que se han sumado otros artistas que también acaban igualmente detenidos, como Martin Sheen y Joaquin Phoenix –el ‘Joker’–, además de Ted Danson, Sally Field, Sam Waterston, Rosanna Arquette… Todos ellos han ido a parar al calabozo, una posibilidad que está ahí, aunque sea poco probable, en el caso de participar en la cruzada emprendida por Romain: «La desobediencia civil no violenta me interesa mucho como forma de lucha desde hace años. Tenemos que ser conscientes de que los retos a los que nos enfrentamos pueden llevarnos a pasar un par de horas en la cárcel simplemente por estar ahí, por culpa de la Ley Mordaza. Y es algo a lo que no todos estamos dispuestos, y por eso hay diferentes formas de trabajar dentro del movimiento».

La Tienda Comprometida

Extinction Rebellion lanza tres demandas a los gobiernos: la primera, que digan «la verdad sobre la gravedad y urgencia de la crisis climática que vivimos y reviertan las políticas que la causan colaborando con los medios de comunicación para informar a la ciudadanía»; la segunda, que «promulguen medidas vinculantes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a cero neto para 2025 y limiten la pérdida de biodiversidad», y tercera, que creen «asambleas ciudadanas para tomar decisiones en materia de justicia climática y ecológica».
Además de todo esto, Romain es uno de los responsables de la Tienda Comprometida, que desde hace unos años ofrece en su sede de Zorrozaurre y a través de su web productos ecológicos y solidarios. «Somos una cooperativa de iniciativa social que busca ayudar a los movimientos sociales a alcanzar sus metas dándoles visibilidad, servicios y financiación; además de acercar a un público amplio las ideas y alternativas progresistas para que participe en la construcción de un mundo mejor y fomentar un consumo crítico, solidario y responsable». Allí es posible comprar libros de temática social y solidaria; alimentos ecológicos, camisetas con lemas¡, juguetes cooperativos para niños…

«Combino la bicicleta y el metro para acudir cada día desde Leioa al trabajo. Y si no llueve, solemos ir en bici también a la ikastola. Mi familia recibe una cesta semanal de frutas y verduras de temporada de la mano de Erain y además somos socios de la Cooperativa de generación y consumo de energía renovable Goiener. Siguiendo con toda esta onda ecológica, en 2009 impulsó Desazkundea , colectivo presente en los tres territorios vascos con el objetivo de dar a conocer y poner en práctica propuestas de decrecimiento. Incluye una huerta urbana en Uribarri de la que hacen uso 60 personas.

Esta semana, Romain lanzará una nueva convocatoria de Extinction Rebellion. Si después de leer todo esto le apetece sumarse a este movimiento, puede llegar a los grupos en cada de uno de los territorios vascos a través de facebook . Romain anda pergeñando ya la siguiente acción, la segunda en este caso, después de que en diciembre citara al grupo al lado de una hermosa ballena de luz que celebraba la Navidad junto a la Ría, la excusa para exigir la supervivencia de esta especie, amenazada por la crisis climática como muchas otras. Como la nuestra: «No vamos a salvarnos del colapso reciclando».

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